Contenido
Qué es exactamente el finiquito y qué debería incluir
Cómo saber si tu finiquito está realmente mal calculado
Qué pasa si ya firmaste el finiquito sin revisarlo
Un ejemplo práctico que ayuda a entender el problema
Qué plazo tienes para reclamar tu finiquito
La relación entre el finiquito y el despido improcedente
Cómo reclamar un finiquito que consideras mal calculado
Qué documentación necesitas reunir para reclamar
Errores frecuentes al revisar un finiquito
Qué es exactamente el finiquito y qué debería incluir
El finiquito es el documento mediante el cual la empresa liquida al trabajador todas las cantidades que se le adeudan en el momento de extinguirse la relación laboral, con independencia de cuál sea la causa concreta del cese.
No se trata de un documento estandarizado por ley en cuanto a su formato exacto, pero sí existen determinados conceptos que, con carácter general, deben incluirse siempre que resulten aplicables al caso concreto: los salarios pendientes de pago hasta la fecha efectiva del cese, la parte proporcional de las pagas extraordinarias todavía no vencidas, los días de vacaciones que se hubieran generado y no llegaron a disfrutarse, la indemnización legal que corresponda según cuál sea la causa concreta de extinción del contrato, y cualquier otro concepto salarial que estuviera pendiente, como horas extraordinarias, comisiones o incentivos ya devengados en el momento del cese.
Es muy importante tener en cuenta que el finiquito no siempre incluye indemnización, y este es precisamente uno de los puntos que más confusión genera entre los trabajadores. Su procedencia y su cuantía concreta dependen directamente del tipo de extinción contractual de que se trate: no es lo mismo, ni mucho menos, una baja voluntaria decidida por el propio trabajador, que un despido calificado como procedente, un despido declarado improcedente, o una extinción por causas objetivas debidamente justificada por la empresa.
Cómo saber si tu finiquito está realmente mal calculado
Para comprobar si el finiquito que has recibido es correcto, conviene revisar con calma varios elementos concretos: el salario base y los complementos salariales que venías percibiendo habitualmente, el número exacto de días trabajados durante el último periodo, los días de vacaciones que realmente disfrutaste a lo largo del año, la parte proporcional de las pagas extraordinarias que quedaba pendiente, y, si corresponde según tu caso, cómo se ha calculado exactamente la indemnización que se te ha aplicado.
Un error especialmente frecuente consiste en calcular tanto la indemnización como las pagas extraordinarias utilizando un salario inferior al real que efectivamente venías percibiendo, omitiendo de ese cálculo conceptos variables como pluses, horas extraordinarias que veníais realizando de forma habitual, o comisiones que, por su reiteración en el tiempo, deberían formar parte de la base de cálculo tanto de la indemnización como de las pagas extras correspondientes.
Qué pasa si ya firmaste el finiquito sin revisarlo
Una de las dudas que con más frecuencia nos plantean nuestros clientes es si, por el simple hecho de haber firmado el finiquito el mismo día de su salida, ya han perdido definitivamente el derecho a reclamar cualquier diferencia posterior. La respuesta, y esto suele aliviar bastante a quien nos consulta, es que la firma del finiquito no impide, con carácter general, reclamar después aquellas cantidades que no fueron correctamente incluidas o calculadas en su momento, salvo que el trabajador hubiera firmado de forma expresa una renuncia de derechos con pleno conocimiento de causa y sin ningún vicio en su consentimiento en el momento de firmar.
Los tribunales han venido matizando con el paso de los años el verdadero valor liberatorio del documento de finiquito en función de cómo esté redactado exactamente. Si el documento se limita a una fórmula genérica del tipo saldo y finiquito, sin detallar con precisión los conceptos ni las cantidades concretas que se están liquidando, su valor como renuncia definitiva resulta bastante más limitado que si, por el contrario, se especifican con total claridad todos y cada uno de los conceptos que se están liquidando en ese momento.
Un ejemplo práctico que ayuda a entender el problema
Imaginemos el caso de un trabajador que percibía un salario base de 1.600 euros mensuales, más un plus de transporte y unas horas extraordinarias que realizaba de forma habitual, y que sumados elevaban su retribución mensual real hasta unos 1.850 euros aproximadamente.
Si en el momento de calcular el finiquito, y en su caso la indemnización correspondiente, la empresa utiliza únicamente el salario base de 1.600 euros, sin incluir esos complementos habituales que formaban parte real de su retribución, el trabajador estaría dejando de percibir una cantidad que legalmente le correspondería, tanto en el importe de la indemnización como en la parte proporcional de las pagas extraordinarias pendientes.
Detectar este tipo de diferencias exige, en la práctica, revisar con bastante detalle las nóminas de los últimos meses de la relación laboral y compararlas cuidadosamente con el importe final reflejado en el documento de finiquito entregado por la empresa.
Qué plazo tienes para reclamar tu finiquito
Las reclamaciones derivadas de cualquier relación laboral, incluidas las relativas específicamente al finiquito, están sujetas a un plazo general de prescripción de un año desde el momento en que la cantidad correspondiente resultó exigible, es decir, desde la fecha de extinción efectiva del contrato o desde el momento concreto en que debió abonarse cada concepto reclamado.
Transcurrido ese plazo de un año sin haber reclamado, el derecho puede llegar a prescribir de forma definitiva, por lo que siempre recomendamos actuar con diligencia en cuanto se detecta cualquier posible diferencia en el cálculo.
La relación entre el finiquito y el despido improcedente
Cuando el finiquito se entrega precisamente en el contexto de un despido, conviene distinguir con claridad entre la simple liquidación de los conceptos pendientes y la valoración independiente de si el propio despido resulta procedente o improcedente.
Firmar el finiquito no impide, con carácter general, impugnar posteriormente el despido si se considera que este resulta improcedente o incluso nulo, aunque el plazo para hacerlo es muy breve: apenas veinte días hábiles desde la notificación formal del despido, por lo que conviene actuar con bastante rapidez si se quiere ejercitar esta acción.
Es decir, pueden coexistir perfectamente dos reclamaciones jurídicamente distintas: por un lado, la relativa a la diferencia detectada en el cálculo del finiquito, y por otro lado, la relativa a la impugnación del propio despido, cada una de ellas con sus propios plazos específicos y con sus propias consecuencias jurídicas independientes entre sí.
Cómo reclamar un finiquito que consideras mal calculado
El primer paso consiste en solicitar formalmente a la empresa el detalle completo del cálculo realizado, y compararlo con detenimiento con tus nóminas y con tu contrato de trabajo original.
Si tras esa comparación se detectan diferencias reales, conviene intentar una reclamación previa, ya sea de forma directa ante la propia empresa, o a través de la correspondiente papeleta de conciliación presentada ante el organismo administrativo competente, un trámite que resulta obligatorio en la inmensa mayoría de los casos antes de poder acudir a la vía judicial propiamente dicha.
Si finalmente no se alcanza ningún acuerdo en el acto de conciliación, el siguiente paso natural es presentar una demanda ante el juzgado de lo social competente, reclamando formalmente las cantidades que se consideren adeudadas, junto con los intereses legales que correspondan por el tiempo transcurrido desde que debieron abonarse.
Qué documentación necesitas reunir para reclamar
Para preparar correctamente esta reclamación conviene reunir el contrato de trabajo original y sus posibles modificaciones posteriores, las nóminas correspondientes a los últimos meses de la relación laboral, el propio documento de finiquito entregado por la empresa, la comunicación de despido o de extinción del contrato si esta llegó a existir, y cualquier prueba disponible sobre horas extraordinarias, pluses u otros conceptos variables que no hubieran sido incluidos en el cálculo final realizado por la empresa.
Errores frecuentes al revisar un finiquito
Entre los errores que con más frecuencia observamos en nuestra práctica diaria se encuentra firmar el documento sin haberlo revisado previamente con calma para comprobar si los importes reflejados son realmente correctos y no comparar en ningún momento el finiquito recibido con las nóminas de los últimos meses trabajados.
Además, otros errores usuales son dejar transcurrir el plazo de un año sin reclamar la diferencia que se había detectado, confundir erróneamente la firma del finiquito con una renuncia automática a impugnar el despido, y en definitiva, no solicitar asesoramiento legal antes de firmar, especialmente en aquellos despidos o extinciones contractuales que presentan una mayor complejidad jurídica.
Un finiquito mal calculado puede suponer, en la práctica, una pérdida económica bastante importante para el trabajador afectado, especialmente cuando se omiten complementos salariales habituales o se aplica de forma incorrecta el cálculo de la indemnización que legalmente corresponde.
Revisar el documento con detalle antes de firmarlo, o reclamar a tiempo si ya se firmó sin haberlo revisado adecuadamente, resulta fundamental para no perder derechos económicos que legítimamente te corresponden como trabajador.
En Distrito Legal Abogados revisamos tu finiquito, tus nóminas y tu contrato de trabajo para determinar con precisión si tienes derecho a reclamar alguna diferencia pendiente.
Contacta con nuestro equipo de abogados laboralistas y comprueba si tu finiquito está correctamente calculado.
Preguntas frecuentes sobre el finiquito
¿Puedo reclamar aunque ya haya firmado el finiquito?
Sí, con carácter general la firma del finiquito no impide reclamar después las diferencias que no hubieran sido incluidas correctamente, salvo que exista una renuncia expresa y perfectamente detallada de derechos concretos en el propio documento.
¿Qué plazo tengo exactamente para reclamar?
Dispones de un año desde el momento en que la cantidad correspondiente resultó exigible, es decir, desde la extinción efectiva del contrato o desde el momento concreto en que debió abonarse cada concepto reclamado.
¿El finiquito siempre tiene que incluir indemnización?
No necesariamente. La indemnización depende directamente del tipo de extinción contractual de que se trate. En una baja voluntaria, por ejemplo, no suele corresponder ninguna indemnización, mientras que en los despidos o en las extinciones por causas objetivas sí puede llegar a proceder su abono.
¿Qué conceptos suelen omitirse con más frecuencia en un finiquito mal calculado?
Con bastante frecuencia se omiten las horas extraordinarias habituales, los pluses, o determinadas comisiones que, por su reiteración en el tiempo, deberían incluirse dentro de la base de cálculo tanto de las pagas extraordinarias como de la indemnización correspondiente.
¿Puedo impugnar el despido después de haber firmado el finiquito?
Sí, en términos generales puede impugnarse igualmente, pero el plazo disponible es muy breve: veinte días hábiles desde la notificación formal del despido, por lo que conviene actuar con bastante rapidez si se quiere ejercitar esta acción concreta.
¿Es obligatorio pasar por conciliación antes de presentar la demanda?
Sí, en la inmensa mayoría de los casos constituye un requisito previo obligatorio antes de poder presentar la demanda correspondiente ante el juzgado de lo social competente.
¿Qué documentos necesito reunir para poder reclamar mi finiquito?
Principalmente el contrato de trabajo original, las nóminas de los últimos meses trabajados, el propio documento de finiquito entregado, y, si existiera, la comunicación formal de despido o de extinción del contrato de trabajo.


