Es habitual que los trabajadores que han sufrido una grave lesión en el hombro, ya sea por un accidente o una enfermedad degenerativa, se pregunten si el alcance de sus limitaciones funcionales justifica la concesión de una incapacidad permanente absoluta. El hombro, al ser una de las articulaciones más complejas y esenciales para el desarrollo de casi cualquier oficio, desde el manejo de herramientas hasta el trabajo de oficina, puede generar secuelas permanentes que impactan profundamente la vida laboral. La incapacidad permanente se define legalmente como la situación de la persona trabajadora que, tras haber agotado el tratamiento médico prescrito, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves, que son previsiblemente definitivas y que disminuyen o anulan su capacidad laboral.
Dentro de los cuatro grados de incapacidad que existen en España —parcial, total, absoluta y gran invalidez—, la absoluta es la que otorga la máxima protección, ya que inhabilita por completo al trabajador para toda profesión u oficio. Por lo tanto, no basta con demostrar que la lesión impide realizar el trabajo habitual, sino que es necesario acreditar ante el Tribunal Médico que las secuelas de la dolencia han anulado la capacidad para llevar a cabo cualquier actividad económica con un mínimo de continuidad y eficiencia. Este proceso requiere una documentación médica rigurosa que detalle la pérdida de movilidad articular, la presencia de dolor crónico, y el impacto de estas limitaciones funcionales en las tareas cotidianas. ¿Quiere conocer en detalle los requisitos de cotización, las patologías de hombro que pueden derivar en la absoluta y qué criterios utiliza el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) para conceder la máxima pensión por incapacidad? Siga leyendo para descubrir cómo la jurisprudencia y un adecuado asesoramiento legal pueden marcar la diferencia en su solicitud.
Requisitos para solicitar la incapacidad absoluta por lesión de hombro
Para que la Seguridad Social considere una solicitud de incapacidad permanente absoluta por una lesión de hombro, el solicitante debe cumplir una serie de requisitos generales y específicos que se centran tanto en su situación administrativa como en su historial de cotización.
Requisitos Administrativos y de Estado
- Edad de jubilación: El trabajador debe ser menor a la edad ordinaria de jubilación.
- Situación de alta: Es necesario estar dado de alta o en una situación asimilada al alta en la Seguridad Social. En el caso de los autónomos, es crucial estar al día con los correspondientes pagos de las cuotas, ya que la existencia de deudas puede llevar a la suspensión de la prestación hasta que se regularice la situación.
- Estabilización de las lesiones: Se requiere haber superado el período de incapacidad temporal (si lo hubiera), o que las lesiones sean definitivas y no susceptibles de mejora con los tratamientos prescritos. Es decir, la lesión del hombro debe estar estabilizada, habiendo agotado las opciones médicas, para que pueda considerarse una incapacidad permanente.
Periodos Mínimos de Cotización
El tiempo mínimo de cotización exigido depende de la causa que ha originado la lesión del hombro (contingencia profesional o común) y de la edad del solicitante.
- Accidente de trabajo o enfermedad profesional: Si la lesión se deriva de estas contingencias, no se exige un periodo mínimo de cotización.
- Enfermedad común o accidente no laboral:
- Menores de 31 años: Deben haber cotizado al menos la tercera parte del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplieron 16 años y la del hecho causante.
- Mayores de 31 años: Se exige haber cotizado al menos la cuarta parte del tiempo desde que cumplieron 20 años hasta la fecha causante de la incapacidad, con un mínimo de cinco años de cotización. Además, al menos una quinta parte de ese periodo mínimo de cotización debe haberse acumulado dentro de los 10 años inmediatamente anteriores al hecho causante.
Patologías graves: Manguito rotador, artrosis y capsulitis
Si bien la incapacidad permanente no depende de una lista fija de enfermedades, sino del grado de afectación funcional, existen patologías del hombro que, por su impacto en la movilidad articular y la fuerza, son consideradas frecuentemente para la concesión de la absoluta, especialmente si la lesión es en el brazo dominante o es bilateral.
Lesiones del Manguito de los Rotadores
El manguito de los rotadores es un conjunto de músculos y tendones crucial para la rotación y elevación del brazo. Los desgarros completos e irreparables del manguito, especialmente si son masivos o afectan a varios tendones, pueden generar una pérdida de fuerza y una restricción severa y permanente en la capacidad para levantar el brazo o realizar movimientos por encima del nivel del hombro. Para un trabajador que requiere el uso de ambas manos o levantar cualquier peso, esta limitación funcional puede anular su capacidad laboral.
Artrosis Glenohumeral Avanzada
La artrosis glenohumeral es una enfermedad degenerativa que provoca el desgaste del cartílago de la articulación del hombro, resultando en dolor crónico intenso, rigidez y pérdida progresiva de la movilidad articular. Cuando la artrosis se encuentra en un grado avanzado y es refractaria a los tratamientos, la limitación funcional que produce impide las tareas más básicas, como el autoaseo o el vestirse, haciendo imposible mantener la postura requerida en cualquier puesto de trabajo durante una jornada completa.
Capsulitis Adhesiva (Hombro Congelado)
La capsulitis adhesiva es una condición dolorosa que causa rigidez y una restricción severa de la movilidad articular del hombro, limitando su rango de movimiento. Si esta restricción severa afecta al brazo principal y se acompaña de un dolor crónico que interfiere en la concentración, el Tribunal Médico puede considerar que inhabilita al paciente no solo para trabajos físicos, sino también para tareas sedentarias que requieran el uso constante del brazo (teclear, escribir o manejar documentación).
Criterios del Tribunal Médico para conceder la absoluta
El Tribunal Médico (EVI) realiza una evaluación de incapacidad que no se basa en el mero diagnóstico, sino en el análisis de las limitaciones funcionales que la lesión de hombro impone al trabajador en el desarrollo de cualquier profesión.
Evaluación Funcional y Baremo de Movilidad
La clave de la valoración es la evaluación funcional, que analiza objetivamente el impacto de la lesión en la capacidad física y mental. Los especialistas examinan:
- Movilidad Articular: Se utiliza un baremo de movilidad para medir el rango de movimiento del hombro. Una restricción severa, especialmente en el brazo dominante, es un argumento de peso.
- Fuerza y Resistencia: Se evalúa la capacidad de la persona para llevar a cabo actividades que requieren esfuerzo físico, levantar peso, o mantener una postura durante un tiempo prolongado.
- Dolor Crónico: Se valora la intensidad y la constancia del dolor crónico, y cómo interfiere en el sueño, la concentración y la capacidad para mantener una jornada laboral, incluso sedentaria.
El Criterio «Para Toda Profesión u Oficio»
Para conceder la absoluta, el EVI debe llegar a la conclusión de que la lesión de hombro inhabilita por completo al trabajador para toda profesión u oficio. Esto implica que:
- Incompatibilidad Total: No existe ninguna actividad compatible con la condición del paciente.
- Ausencia de Mejoría: Se valora que las lesiones son previsiblemente definitivas y que no existe una posibilidad real de mejora a corto o mediano plazo.
- Factores Complementarios: Aunque las limitaciones funcionales son lo principal, el Tribunal también considera la edad del solicitante, su experiencia laboral y su formación para determinar la dificultad real de ser reentrenado o reubicado en cualquier otro puesto de trabajo.
Diferencia entre incapacidad total y absoluta en lesiones de hombro
La distinción entre la incapacidad permanente total y la absoluta es crucial, ya que define el alcance de la limitación laboral y la cuantía de la pensión.
La incapacidad permanente total se caracteriza porque la persona queda inhabilitada para desempeñar las tareas de su profesión habitual, pero puede realizar una profesión diferente. La pensión asociada a este grado equivale generalmente al 55% de la base reguladora, con la posibilidad de aumentar al 75% para mayores de 55 años que no encuentren otro trabajo.
La incapacidad permanente absoluta es el grado superior, y se concede cuando el trabajador queda inhabilitado por completo para toda profesión u oficio. Esto implica que las limitaciones funcionales, el dolor crónico y la pérdida de movilidad articular son tan severos que no permiten al individuo desempeñar ninguna actividad económica con un mínimo de continuidad. La prestación asociada otorga el 100% de la base reguladora. Además, los pensionistas por incapacidad permanente absoluta están exentos del pago del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Jurisprudencia y sentencias ganadas por lesión de hombro
La jurisprudencia de los Tribunales Superiores de Justicia y del Tribunal Supremo es fundamental en los procedimientos legales por incapacidad, ya que establece precedentes sobre cómo deben valorarse las patologías específicas del hombro. Una denegación inicial por parte del INSS puede ser revertida por un juez del Juzgado de lo Social si el abogado aporta sentencias que, en casos de lesiones similares, han reconocido la incapacidad.
En el caso de las lesiones de hombro, las sentencias favorables a la incapacidad absoluta suelen basarse en la conjunción de factores, y no solo en el diagnóstico:
- Dolor Crónico Refractario: Cuando el dolor crónico es incapacitante y no cede con los tratamientos, la jurisprudencia lo considera un factor anulador de la capacidad laboral, ya que impide la concentración y la continuidad exigida en cualquier trabajo.
- Contexto del Trabajador: Los jueces valoran la edad avanzada, el nivel de formación y la falta de formación para una nueva profesión.
- Incompatibilidad Laboral: Las sentencias se centran en el argumento de que la lesión, al anular la capacidad de la persona para realizar cualquier actividad laboral, incluso tareas sedentarias, justifica la pensión por incapacidad absoluta.
La presentación de un informe pericial que cuantifique las limitaciones funcionales del hombro según el baremo de movilidad y que esté respaldado por sentencias similares, es la estrategia legal más sólida para defender la necesidad de una pensión por incapacidad absoluta ante el Tribunal Médico y los juzgados.
¿Qué hacer si deniegan la incapacidad absoluta?
La denegación de la incapacidad permanente absoluta por parte del Tribunal Médico es habitual. No obstante, una respuesta negativa no es definitiva, ya que el trabajador tiene a su disposición dos vías de reclamación sucesivas.
1. Reclamación Previa (Vía Administrativa)
Si el INSS notifica la denegación, el primer paso es interponer una reclamación previa ante el propio Instituto.
- Plazo: Se dispone de 30 días hábiles desde la notificación de la denegación.
- Contenido: Es la oportunidad para aportar nueva documentación, como informes médicos adicionales o periciales, que argumenten la gravedad de la lesión del hombro y refuten la valoración del Tribunal Médico.
- Respuesta del INSS: El INSS tiene un plazo máximo de 45 días para responder. Si no lo hace, se entiende que la reclamación ha sido desestimada por silencio administrativo.
2. Demanda Judicial (Vía Laboral)
Si la reclamación previa es desestimada, la siguiente acción es interponer una demanda judicial ante el Juzgado de lo Social.
- Procedimiento: Se presenta la demanda donde se solicita la incapacidad permanente absoluta, adjuntando todas las pruebas médicas (historial clínico) y el informe pericial detallado.
- Asesoría Legal: Contar con un abogado especializado en Derecho Laboral es crucial en esta fase, ya que se encarga de argumentar legalmente el caso, presentar la jurisprudencia y defender las limitaciones funcionales de la lesión de hombro ante el juez.
- Sentencia: Si el fallo judicial es favorable al trabajador, se ordenará a la Seguridad Social que reconozca la pensión por incapacidad absoluta y abone los atrasos correspondientes desde la fecha en que se denegó la pensión. En caso de un fallo desfavorable, aún es posible apelar ante el Tribunal Superior de Justicia.
La incapacidad permanente absoluta por una lesión de hombro grave es totalmente viable cuando la patología, como una lesión severa e irreversible del manguito de los rotadores o una artrosis avanzada acompañada de dolor crónico, ha provocado limitaciones funcionales que anulan la capacidad del trabajador para desempeñar cualquier actividad económica, más allá de su profesión habitual. El éxito de la solicitud no recae únicamente en el diagnóstico, sino en la documentación técnica que mide la pérdida de movilidad articular y demuestra la incompatibilidad total con el mundo laboral, según los criterios del Tribunal Médico.
Si usted se encuentra inmerso en este proceso, o le ha sido denegada la solicitud de una pensión por incapacidad absoluta a pesar de la gravedad de su lesión de hombro, la actuación rápida y el respaldo de un equipo legal especializado son esenciales para navegar las vías de reclamación administrativa y judicial. En Distrito Legal somos abogados especializados en incapacidades permanentes y podemos brindarle la asesoría experta necesaria para defender sus derechos. ¿Necesita asesoría sobre su solicitud de incapacidad por lesión de hombro? Comuníquese.
Preguntas Frecuentes
¿Qué mide el Tribunal Médico con el «baremo de movilidad» en una lesión de hombro?
El baremo de movilidad es una herramienta utilizada por el Tribunal Médico para medir de forma objetiva el rango de movimiento del hombro (abducción, rotación interna y externa, y flexión) y cuantificar la pérdida de movilidad articular que sufre el trabajador como consecuencia de la lesión.
¿Una lesión en el manguito de los rotadores siempre concede la incapacidad permanente absoluta?
No. Un desgarro simple en el manguito de los rotadores sin secuelas graves suele derivar en una incapacidad permanente total (para la profesión habitual). La absoluta solo se concede si la lesión es masiva, bilateral o deja secuelas funcionales tan graves que, sumadas al dolor crónico, inhabilitan al trabajador para cualquier tipo de profesión u oficio.
¿Se requiere algún periodo de cotización si la incapacidad por lesión de hombro es por un accidente de trabajo?
No. Si la incapacidad permanente, cualquiera que sea su causa, es derivada de un accidente de trabajo o una enfermedad profesional, la ley no exige un periodo mínimo de cotización al trabajador para poder acceder a la prestación.
¿Qué diferencia hay en el pago entre incapacidad total y absoluta por una lesión de hombro?
La incapacidad permanente total otorga una pensión por incapacidad equivalente al 55% de la base reguladora. La incapacidad permanente absoluta otorga el 100% de la base reguladora.
¿El Tribunal Médico tiene en cuenta la edad y la profesión anterior del solicitante de la absoluta?
Sí. Aunque la clave es la limitación funcional, el Tribunal Médico también considera la edad, la experiencia laboral y la formación del solicitante para determinar la dificultad real de que el trabajador pueda ser reentrenado o reubicado en cualquier otra profesión, lo que refuerza el argumento de la incapacidad absoluta.


